BULLMASTIFF

 Es una raza de origen inglés, creada hace relativamente poco tiempo. Con una alzada a la cruz de 63 a 68 centímetros, es un perro potentemente construido, macizo, pero bien proporcionado. Tiene un temperamento fiero y tenaz por lo que necesita de un amo que sepa contenerlo revelando entonces el Bullmastiff un carácter insospechadamente alegre y una fidelidad a toda prueba. Por estas dotes, se ha difundido por todo el mundo como un óptimo perro de guardería.

 

ORÍGENES

Esta raza es el ejemplo del éxito de los intentos de criadores británicos que querían, partiendo del Mastín inglés, obtener un perro de guardería que uniese las características de éste a las de otros de gran tamaño. Inicialmente se intentaron, sin éxito, complicados cruzamientos con diferentes razas entre las que se incluían además del Mastín, el Bulldog, el Dogo, el Galgo irlandés, etc., hasta que a un criador se le ocurrió la idea de cruzar sólo al Mastín con el Bulldog obteniendo de este modo el Bullmastiff, raza que fue oficialmente reconocida en 1924.

CARACTERISTICAS GENERALES.

Es un perro de tamaño grande pero no excesivo, bien construido y de gran potencia. La altura varía entre los 63 y los 68 cm para los machos, con un peso aproximado de 55 kg. La cabeza es amplia, con cráneo cuadrado y hocico corto y potente, mandíbula ancha con un perfecto cierre de la dentadura. Tronco muy sólido con extremidades fuertes y musculosas. Tanto la cola como las orejas no se cortan. El color puede ser leonado o atigrado, con una máscara negra que se extiende un poco por encima de los ojos. Con excepción de una pequeña estrella en el pecho, las manchas blancas no son admitidas.

ESTANDAR

Altura y peso. Alzada a la cruz: de 63 cm. a 68 cm. para los machos y de 61 cm. a 66 cm. para las hembras. Peso: de 50 kg. a 58 kg. para los machos y de 40 kg. a 50 kg. para las hembras.

Cabeza. Trufa ancha con fosas nasa­les muy abiertas miradas de frente. Labios que no cuelgan. Hocico cor­to: la longitud de la nariz no debe ser superior a un tercio de la distancia en­tre la punta de ésta y el centro del occi­pucio. Además, el hocico debe ser an­cho entre los ojos y casi de la misma anchura hasta la punta de la nariz. Es­ta ha de ser chata, formando un án­gulo recto con la línea superior de la cara y de aspecto proporcional al crá­neo, ancho y macizo, cuya piel se arruga cuando el perro está atento.

Ojos. Oscuros o de color avellana, distantes entre sí el ancho del hocico y separados por una hendedura.

Orejas. Con forma de «V» o plega­das hacia adentro a nivel del occipu­cio. Son pequeñas y más oscuras que el cuerpo, con la punta que llega a la altura de los ojos, cuando el perro es­tá atento.

Cuello. Bien arqueado, de longitud media, muy musculoso y con una cir­cunferencia similar a la del cráneo.

Extremidades anteriores. Extremida­des potentes, rectas, separadas, con buena osamenta. Hombros musculo­sos, oblicuos y potentes, no sobrecar­gados. Metacarpos verticales y fuer­tes. Pies no muy grandes con dedos redondeados y bien arqueados. Plan­tas duras.

Cuerpo. Tórax ancho y profundo que cae bien entre las extremidades ante­riores. Pecho profundo. Dorso recto y corto pero no tanto como para en­torpecer los movimientos. Lomo an­cho y musculoso con laterales muy profundos.

Cola. De inserción alta, fuerte en la base y ahusada, llega hasta el corve­jón. Es llevada recta o curvada, pero no como la de los sabuesos.

Extremidades posteriores. Fuertes y musculosas. Muslos bien desarrolla­dos denotando vigor y vitalidad. Cor­vejones moderadamente angulados. Pies como los anteriores.

Pelaje. Corto y duro, adherido al cuerpo. Color: todas las tonalidades del atigrado, del leonado y del rojo. Hocico oscuro, con manchas difumi- nadas hacia los ojos y manchas oscu­ras alrededor de éstos

CUIDADOS DIARIOS

Para el mantenimiento del pe­lo, corto y duro, es suficiente el uso diario de un guan­te para pelo liso.

ENFERMEDADES

Como otros perros perte­necientes a razas braquicéfalas, también el Bullmastiff está expuesto a la forunculosis que se manifiesta con la formación de pequeños abscesos localizados en la base del bulbo pilífero, especialmente sobre los codos y en los costados (coderas). 

Entre las enfermedades más comunes en el bullmastiff se encuentran: displasia de cadera, cáncer, dermatitis atópica, sarna demodéctica, dermatitis húmeda, hipotiroidismo, torsión gástrica, displasia de codo, entropión y atrofia progresiva de retina.

Sobre nosotros Irene

Veterinaria colegiada en Alicante con 5 años de experiencia.

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