MASTIN TIBETANO

Es una de las razas de origen más antiguo y que todavía hoy se utiliza en la cadena del Himalaya para la custodia de los rebaños y como guardián de los monasterios. En el cumplimiento de esta función es seguro e incorruptible, feroz y peligroso con los extraños, como casi todas las razas aue podemos definir co­mo «antiguas» y cuyo carácter se ha iao forjando en el curso de los siglos. Se ha extendido poco fuera de Asia, incluso entre los amantes de los canes, ya que es poco frecuente ver ejemplares de esta raza participar en exposiciones caninas internacionales.

ORIGENES. Observando las pinturas de los antiguos monasterios de los La­mas, en el Tibet, es posible ver cómo esta raza se ha mantenido sin cambios con el pasar del tiempo. Según testimo­nios que se remontan a 2.000 años an­tes de Cristo, el Mastín Tibetano era empleado por los asirios como perro de guerra y para la custodia de los prisio­neros. Todavía aparece con el mismo aspecto en los bajorrelieves babilónicos, egipcios y griegos, demostrando de es­te modo la gran difusión que tuvo en tiempos tan remotos. Con las conquis­tas romanas y las invasiones de los pue­blos asiáticos, se extendió rápidamen­te por la cuenca del Mediterráneo dan­do origen a todas las razas de molosos europeos, a muchas de pastor y a otras de salvamento como el San Bernardo, el Terranova y el Perro de Montaña de los Pirineos.

CARACTERISTICAS GENERALES.

Perro de gran tamaño (parece ser que en alguna época fue más grande), tie­ne un aspecto que revela potencia, va­lor y gran robustez y su andar pausa­do y seguro, ayuda a darle una mayor majestuosidad. La cabeza es maciza, bastante ancha entre las orejas, con crá­neo relativamente desarrollado y fren­te surcada de pliegues profundos. El hocico es muy largo pero ancho y robus­to; los ojos pequeños y hundidos de co­lor marrón oscuro, le confieren al pe­rro una particular expresión de fiere­za. El cuerpo es de estructura fuerte y algo caído sobre las extremidades; el cuello es robusto y presenta una peque­ña papada, el tronco se caracteriza por un tórax muy desarrollado, las piernas son robustas y musculosas, los pies, compactos. La cola, de longitud media, está provista de abundante pelo, la piel es poco adherente al cuerpo. El manto tiene pelo abundante, largo y duro, so­bre todo, alrededor del cuello y sobre los hombros, más corto en las orejas y en las extremidades. El color más co­mún es el negro con manchas fuego al­go tenues, el rojo-marrón o marrón, no debiendo presentar nunca grandes man­chas blancas (sólo se admite un poco de blanco sobre el pecho y, a veces, en la punta de las extremidades). Muy ca­racterístico es el ladrido de este perro, ronco y profundo, que se asemeja al ru­gido del león.

COMPORTAMIENTO. Perro de una extraña personalidad, el Mastín tibetano es receloso y asustadizo, con acti­tudes que a veces resultan muy exage­radas y fuera de lugar. No obstante, su valor y seguridad en sí mismo tal vez no encuentren similares entre las demás razas caninas. Tanto por su aspecto co­mo por su carácter, puede decirse que no ha cambiado con el pasar del tiem­po. Por lo tanto, el Mastín tibetano da una idea bastante exacta de lo que de­bía ser el carácter original de la espe­cie canina, antes de que el hombre, a través de la creación de un gran núme­ro de razas que podríamos definir co­mo artificiales, lo adaptase a las múl­tiples exigencias de su civilización.

ESTANDAR

Perro vigoroso, de osamenta pesada. Carácter poco conocido, parece óp­timo para la guardería. Expresión so­lemne pero gentil.

Alzada a la cruz. De 64 a 69 cm. pa­ra los machos y de 56 cm. a 61 cm. para las hembras.

Cabeza. Ancha y maciza, hocico cua­drado, típico de mastín. Maxilares fuertes, perfectamente nivelados.

Ojos. De color marrón, de tamaño mediano.

Orejas. Colgantes, de longitud media, con forma de corazón, recubiertas con pelo corto y liso. Situadas a los costados, el perro las lleva erguidas cuando está atento.

Cuello. Fuerte.

Cuerpo. Compacto pero no macizo, profundo. Pecho caído, lomos fuer­tes.

Extremidades. Hombros fuertes. Ex­tremidades anteriores robustas y re­cubiertas de penachos, con osamen­ta maciza y metacarpos fuertes. Ex­tremidades posteriores con corvejón y metatarso bien flexibles. Nalgas con flecos.

Pies. Con pelo corto, grandes y fuer­tes.

Pelaje. Largo y recto con subpelo pe­sado y denso. Color: negro con man­chas fuego, dorado.

 

ALIMENTACION. Las necesidades de mantenimiento son de 2.100 a 2.300 kcal. diarias.

Animal de una estructura física pesada, requiere en su dieta una jus­ta cantidad de vitaminas y sales minerales.

CUIDADOS DIARIOS. La capa, constituida con pelo medianamen­te largo y un denso subpelo, debe ordenarse diariamente con un ce­pillo de cerda dura.

CON EL VETERINARIO. Debido a la escasísima difusión en Europa de esta raza, conocida prácticamente sólo por su valor y su sentido del deber, se sabe bastante poco de sus defectos y de su eventual pre­disposición a ciertas enfermedades.

Sobre nosotros Irene

Veterinaria colegiada en Alicante con 5 años de experiencia.

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