Scottish Terrier

La sangre celta que corre por sus venas parece ser la causa de su indómito carácter.

Con su aire digno, su digna perilla y sus cejas siempre enmarañadas, el Scottish se impone a todo el mundo a pesar de su pequeño tamaño. Se trata de un perro un poco desdeñoso con los extraños, pero cuando da su afecto a alguien lo hace de manera des­medida… Lleno de ímpetu y de energía.

 

 

Uno se pregunta cómo es posible que no haga agujeros en la moqueta de un piso o que no transforme un jardín en un queso de gruyere. Este animal, nacido para la vida al aire libre, se ha convertido por la fuerza de las cosas en un bullicioso perro hogareño.  Se trata de un perro pequeño, pero tiene una gran per­sonalidad, y se las arregla muy bien para producir un ladrido digno de un enorme perro de guardia. Su tamaño no significa nada, es un perro obstinado y arisco.

Escoge a sus amistades

No es avaro en sus demos­traciones afectuosas, pero reserva sus favores para el círculo restringido de su entorno familiar. Este perro de reducido volumen posee una personalidad verdadera­mente fascinante: escoge a sus amigos y rechaza a aquellos con los que tiene menos afinidades… Más vale saberlo, porque cuando se cruza con un perro o un gato que no le gustan no duda en abalanzar­se sobre ellos, aunque su contrincante sea mayor que él.

CON LOS NIÑOS

No es el perro ideal para los niños, ya que a éstos les cuesta entender que existen algunas normas de comportamiento para con un animal. En efecto, el scottish quiere que se le respete. No hay que tirarle de la cola ni molestarlo mien­tras come o cuando duerme. Si estas nor­mas de buena conducta se establecen de en­trada, tendrá una buena relación con niños de cualquier edad. Sus andares peripuestos y su aspecto divertido hacen reír a los niños, cosa que a él no parece disgustarle…

Increíblemente “celoso”

Es un perro independiente y muy testarudo. Ciertamente no es ningún modelo de obediencia. Por suerte, su inteligencia y la carencia total de maldad en su comportamiento compensan sus defec­tos, o mejor dicho, sus pequeñas debilidades, entre las cuales destacan los celos. Si en la casa ha nacido un niño, haga usted lo posible para que su perro no se sienta apartado del círculo familiar al que está tan unido. Con el carácter que tiene, podría tomárselo muy mal.

 

Anecdota

Gran admirador de esta raza, el Presidente Roosevelt Poseía un terrier escocés que acostumbraba a tumbarse a sus pies y asistía en las reuniones de política internacional.

Dueño y perro eran inseparables y, ahora descansan uno junto al otro.

 

EL ABC DEL PERFECTO DUEÑO

■ Ponga las cosas claras desde un buen principio con su atractivo compañero. Es usted quien manda.

■ Preséntelo a todos sus visitantes, amigos y familiares. Esto es muy importante, ya que el scottish es muy susceptible y si se siente excluido podría ser volverse malo e indisciplinado.

 

 

■ Para convertirlo en el compañero ideal, debe hacerle sentir constantemente que es importante, así como lo útil que resulta para la familia. Dicho de otra manera, se le debe ir educando continuamente pero a pequeñas dosis, lo que no excluye las demostraciones de afecto hacia este maravilloso perro.

■ En ningún caso sea  usted injusto con él, ni se deje llevar por la cólera. 

El terrier mas popular de Gran Bretaña

Sus orígenes no se conocen con certeza. En Escocia se dice que el scottish ya corría por la landa de aquella salvaje tierra antes de la llegada de los romanos. Parece ser que un perro que se le parecía mucho vivía allí, pero era de mayor tamaño. Pretender que fuera él es arriesgado y forma parte de la leyenda. Sin embargo, se sabe con certeza que es una de las razas más antiguas proceden­tes de las altas planicies, los Highlands.

Su nombre definitivo le fue dado a finales del siglo pasado. Hasta entonces se le conocía como aberdeen terrier. Este terrier, que había adquirido maneras más selectas, fue presentado en una gran exposición canina en el año 1858 en Craven, en el condado de York, unos años antes de

SU ÉPOCA DE GLORIA

Era criado como un perro de trabajo para cazar tejones, nutrias o conejos, pero sobre todo zorros, unos animales muy astutos y muy abundantes en aquellas zonas rocosas e inaccesibles. Su espeso , pelaje, impermeable a la humedad, su gran resistencia, su valentía, su coraje ante el ataque y sobre todo su gran instinto para olfatear la caza en las profundidades de la tierra, lo convirtieron en un perro sin igual.

En Europa, la divertida silueta del scottish le valió un enorme éxito a finales de los años treinta. Su aspecto se correspondía en cierto modo con los principios del arte cubista, y entonaba muy bien con la sobriedad en la decoración y en el mobiliario de la época, por lo que fue muy utilizado como modelo por artistas y diseñadores.

Desde que ya no gasta su energía cazando zorros en la landa, el scottlsh tiene ten­dencia a engordar. Respete la necesidad que tiene de ejercitar sus patas, sobre todo si vive en un piso. Un scottish equilibrado es un perro dinámico, que corre y salta. Cuando tiene la posibilidad, su gran placer consiste en rascar el suelo, en recuerdo de los buenos viejos tiempos. Pero tranquilícese, sabe comportarse (si se ha educado usted bien) y nunca lo hace en el interior de la casa, cuya comodidad aprecia.

Alimentación

Su tubo digestivo es de dimensiones reducidas y por lo tanto es aconsejado darle dos comidas al día, generalmente a las mismas horas en que come la familia. Evite darle trozos demasiado grandes, ya que mastica poco y digiere lentamente. No le de farináceos, fritos o golosinas. Puede comer, además de carne, huevos, arroz hervido, pan seco, sopa, tomates crudos y también hortalizas.

 

Cuidados y salud

Demasiado sedentario y demasiado bien alimentado (es un tragón), come constantemente hasta llegar a convertirse en obeso, y puede llegar a tener dificultades para moverse… A veces resulta más conveniente dar­le pescado en lugar de carne para cuidar un eccema recal­citrante. El terrier escocés es muy vulnerable a otra enfemedad: la diabetes. En los casos benignos, un régimen abundante en fibra basta para devolverle la salud. Pero hay que tener siempre mucho cuidado con los huesos. Si se los traga enteros, cosa que puede hacer, pueden provocarle una oclusión de esófago, y en ese caso se le debería practicar una operación para sacárselos.

El aseo de este pequeño escocés requiere un buen cepillado diario para evitar la borra.  Cuidado con la perilla. Cortar el pelo alrededor de los ojos y de las orejas.

Para el resto, acudir a un especialista. Dos o tres veces al año, hay que llevar a cabo una depilación llamada sripping, o bien esquilarlo mecánicamente cada seis o ocho semanas. Respetando por supuesto un corte de pelo «cuadrado». Se trata de un perro con fuerte per­sonalidad, y por b tanto debe usted cuidar su aspecto.

¿CUÁNTO TIEMPO DEDICAR A SU ASEO?

Dos capas de pelo dan mucho trabajo. Si consideramos un cepillado vigoroso del cuerpo y uno más delicado de la perilla y de los bigotes, hay que contar, como mínimo, con unos 10 minutos diarios.

Sobre nosotros Irene

Veterinaria colegiada en Alicante con 5 años de experiencia.

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